Compartir
Prórrogas H-1B más lentas: el DHS quiere acabar con la deferencia
Si ya ha renovado una visa H-1B, quizá dio por hecho que la segunda vez sería más fácil que la primera. Desde 2021, así ha sido en gran medida: cuando no ha cambiado nada sustancial, los funcionarios de USCIS tienen instrucciones de partir de la aprobación anterior. Una propuesta del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS) acabaría con eso.
La regla, titulada “Removing Deference to Prior USCIS Determinations of Eligibility” (Eliminación de la deferencia a las determinaciones previas de elegibilidad de USCIS), se publicó en el Federal Register el 14 de octubre de 2026. El periodo de comentarios públicos cierra el próximo 13 de noviembre. Para los empleados que dependen de una visa, anticipa prórrogas más largas y menos previsibles. Para los equipos de recursos humanos, implica más documentación, más solicitudes por parte de los funcionarios y un problema de planificación que empieza mucho antes de que venza la visa.
Qué propone el DHS y qué no cambia todavía
Según la normativa vigente (8 CFR 214.1(c)(5)), el funcionario que revisa una prórroga debe respetar una aprobación anterior basada en los mismos hechos, salvo que haya habido un cambio sustancial, un error significativo en la decisión previa o nueva información desfavorable. El DHS sostiene que este esquema invierte la carga de la prueba. En palabras del departamento, la normativa y la política actuales “trasladan de hecho la carga del peticionario al funcionario de USCIS, que debe justificar por qué se aparta de una aprobación previa”.
La propuesta se aplicaría a todas las peticiones del Formulario I-129, que abarca las visas H-1B, L-1, O-1, TN, E y P. El DHS subraya que los funcionarios aún podrían tener en cuenta una aprobación anterior:
“Esta propuesta no prohibiría a los funcionarios de USCIS considerar una aprobación previa cuando sea pertinente”, señaló el DHS. “Más bien, eliminaría la obligación de que los funcionarios partan de una posición de deferencia hacia la aprobación previa”.
Esta política ha cambiado con cada administración. La deferencia se introdujo en 2004, se retiró en 2017, se restableció en 2021 y se incorporó a la normativa en 2024 bajo la administración Biden. Hoy no cambia nada: la propuesta no está en vigor y la regulación de 2024 se mantiene vigente hasta que el DHS adopte una regla final.
Quiénes están más expuestos
El impacto no será uniforme. USCIS aprobó alrededor de 399,000 peticiones H-1B en el año fiscal 2024, y los beneficiarios nacidos en la India representaron el 71% de ellas. La concentración es aún mayor justo en la categoría a la que apunta esta regla: de unas 258,000 aprobaciones de continuación de empleo (peticiones para personas que ya trabajan con estatus H-1B), alrededor de 203,000, es decir, el 79%, correspondieron a trabajadores nacidos en la India.
El DHS calcula que las solicitudes H-1B suponen más del 75% de todas las peticiones del Formulario I-129, y prevé que unas 208,000 peticiones al año podrían verse afectadas. La mayor parte de esa fuerza laboral se concentra en tecnología y salud, donde una prórroga retrasada puede frenar un proyecto o dejar a un servicio hospitalario sin un especialista.
El costo: más RFE y unos dos meses adicionales
El DHS prevé que la tasa de solicitudes de evidencia (RFE, por sus siglas en inglés) aumente unos tres puntos porcentuales. Eso equivale a aproximadamente 6,000 RFE adicionales al año, o 6,044 según la propia estimación del departamento. Una RFE rara vez se resuelve rápido: en los cuatro años fiscales anteriores, las peticiones que recibieron una tardaron en promedio 64 días adicionales en tramitarse.
Los empleadores podrían tener que aportar nueva documentación sobre funciones del puesto, cualificaciones y modalidades de trabajo, incluso si nada de ello ha cambiado desde la última aprobación. El DHS estimó la carga económica adicional para los peticionarios en unos $134,000 al año. Es la cifra de costos directos de la agencia; no refleja lo que supone un retraso de dos meses para el plazo de un proyecto, una mudanza o los planes de una familia.
El DHS justifica el cambio en parte con datos de fiscalización. Afirma que las visitas de inspección realizadas entre el año fiscal 2022 y el 2025, mientras la deferencia estaba vigente, detectaron incumplimiento y fraude combinados en aproximadamente el 22% de los centros de trabajo con prórrogas H-1B, frente a cerca del 17% entre los años fiscales 2018 y 2020, cuando no existía la deferencia.
No todos interpretan igual ese balance. En declaraciones recogidas por el Deccan Chronicle, Ashish P., titular de una H-1B originario de Hyderabad, lo dijo sin rodeos:
“El DHS admite abiertamente que la regla hace el sistema más lento y más caro para todos. Admiten que eliminar la norma puede aumentar los costos operativos de USCIS y contribuirá a los retrasos. Están intentando deliberadamente ralentizar la tramitación de las solicitudes de prórroga”.
El propio departamento reconoce lo que está en juego en lo humano. Señaló que empleadores y trabajadores “pueden haber hecho planes profesionales y/o personales en Estados Unidos dando por supuesto que podrían continuar con su empleo y su presencia legal en Estados Unidos”.
Para empleados con H-1B y otras visas I-129
Si su prórroga vence en uno o dos años, el cambio práctico es sencillo: no dé por hecho que nada se traslada automáticamente. Un historial de aprobaciones limpio seguirá ayudando, pero quizá ya no sea el punto de partida del funcionario.
- Pregunte con antelación cuándo se presentará su prórroga. Con un posible retraso de 64 días por una RFE, además de la tramitación normal, una petición preparada a última hora deja muy poco margen.
- Mantenga su propio expediente en orden. Su descripción de puesto actual, sus títulos académicos y todo lo que muestre dónde y cómo trabaja corresponden directamente a las áreas en las que, según el DHS, podría requerirse nueva documentación.
- Compruebe que su puesto real coincide con lo declarado. Si sus funciones, su ubicación o su modalidad de trabajo remoto han cambiado, coméntelo con recursos humanos antes de presentar la petición, no después de recibir una RFE.
- Ponga a prueba los compromisos importantes. Si la compra de una vivienda, un nuevo contrato de arrendamiento o un viaje largo al extranjero dependen de una prórroga a tiempo, háblelo antes con un abogado de inmigración.
También puede participar usted mismo en la consulta. Un relato concreto de cómo un retraso en la prórroga afectaría a su trabajo y a su familia es exactamente el tipo de evidencia que puede aportar un comentario público.
Para equipos de RR. HH. y empleadores patrocinadores de visas
Para los equipos de recursos humanos y de movilidad global, la propuesta convierte las renovaciones rutinarias de nuevo en evaluaciones completas. Los equipos que lo gestionan bien suelen tratar cada prórroga como un caso nuevo y no como un mero trámite.
- Adelante los calendarios de presentación. Prevea unos dos meses adicionales en los plazos de prórroga para los puestos en los que un retraso afectaría a la entrega o a los planes del empleado.
- Rehaga el paquete de documentación. Documente en detalle las funciones del puesto, vincúlelas con las cualificaciones registradas y describa con claridad las modalidades de trabajo, incluidos los esquemas híbridos y en instalaciones del cliente.
- Presupueste la nueva evaluación. Reserve tiempo de asesoría legal para responder a las RFE y horas internas para reunir documentos. La estimación de costos del DHS es un punto de partida, no un presupuesto.
- Hable con el personal afectado antes de que se entere por otra vía. Con el 79% de las aprobaciones de continuación de empleo correspondientes a trabajadores nacidos en la India, algunos equipos lo notarán mucho más que otros, y la incertidumbre se convierte rápidamente en un problema de retención.
- Decida si va a presentar comentarios. Los empleadores pueden describir el impacto operativo con detalles que el departamento no ve en sus propios datos.
Qué pasa ahora
Los comentarios pueden enviarse a través del portal federal Regulations.gov, en el expediente del DHS n.º USCIS-2026-0529, hasta el 13 de noviembre de 2026. Solo una regla final eliminaría la disposición de deferencia actual; hasta entonces, los funcionarios siguen obligados por la regulación de 2024.
Para los lectores fuera de EE. UU., el debate deja una lección conocida para cualquiera con una visa de trabajo patrocinada por el empleador: no está garantizado que una renovación replique la primera aprobación, y las reglas pueden cambiar entre una solicitud y la siguiente.
La regla es una propuesta, todavía no es ley. Sin embargo, la dirección es lo bastante clara como para planificar en función de ella: más escrutinio, más documentación y más tiempo. Tanto si es titular de la visa como si la patrocina, iniciar antes la conversación sobre la prórroga cuesta poco y protege a ambas partes.
Compartir
Lo que he leído merece la pena:
Lee todos los artículos sobre
Coach de RRHH Métricas de RRHH Guía Planificación de carrera Mercado laboral Planificación de personalArtículo escrito por:
Comentarios
0 comentarios
Accede a tu cuenta y añade tu comentario
Coach de RRHH
Suscribirse a la newsletter
Lee artículos de interés de los colaboradores de wherewework.com